Anne Igartiburu Presentadora
"Me une la necesidad de aferrarme a mi esencia, a la identidad y, por supuesto, a mi origen"
Texto: Gemma Tenas
Cuando parecía que la gala de los Hitz Sariak llegaba a su fin, el atrio del Museo Guggenheim aún guardaba una última emoción. Anne Igartiburu, que había conducido la ceremonia con gracia y cercanía, invitó al director de Grupo Noticias, Juan José Baños, a subir al escenario para despedir la velada. Sin embargo, lo que parecía el cierre se convirtió en un momento inesperado.
Como había adelantado en su discurso de bienvenida, Baños reveló que la organización había preparado una sorpresa final: un premio especial para alguien que estaba presente, sin imaginarlo. "Se trata de cerrar un acto más emotivo que el año pasado, así que enhorabuena a todas las personas.También es momento de agradecer de nuevo a todos los participantes. Antes he dejado pendiente un compromiso, que una persona de manera adicional va a recibir este premio. Esa persona lo tiene que aceptar, y que acuda a recibirlo. Es mujer y hace de la palabra una profesión. Hitza, palabra".
El público comprendió enseguida a quién se refería. La emoción llenó el auditorio cuando en la pantalla se proyectó un vídeo de Anne Igartiburu, quien sorprendida, aceptó el galardón con visible emoción. “No me dan a mí muchos premios”, broméo la elorriotarra. “Es un premio Hitz, y lo más bonito que tenemos es la palabra. Vamos a tomar esa palabra para comunicarnos”, expresó. También reflexionó sobre la importancia de los valores y de mantener viva la identidad haciendo referencia a un ‘reel’ que había visto sobre el robo del Louvre y que clamaba que los valores se han perdido igual de rápido que se han perdido las joyas del museo francés. “Es importante tener esos valores que nos mueven, que nos hacen tener esa identidad, que no nos lo arrebaten y que sigamos celebrándolo en esta casa”, expresó ante los aplausos.
Así, la gala de los Hitz Sariak se cerró con esa magia que había deseado la organización, reconociendo a quien lleva años defendiendo la palabra desde la cercanía, la emoción y la verdad.
Tras la gala, Anne Igartiburu contestó amablemente a este cuestionario:
La verdad que no me lo esperaba, ha sido una sorpresa, y me he emocionado mucho.
La palabra es nuestra mejor herramienta de comunicación en mi profesión. Y en este momento que vivimos, creo que la podemos utilizar como puente para llegar a acercarnos.
Ha sido una gala llena de momentos emocionantes y guiños a nuestra identidad pero quizá el momento más emotivo para mí, ha sido el premio a Kepa Junkera.
Sin duda, gratitud.
He ido evolucionando y creciendo como persona y profesional y eso me ha permitido disfrutar más y aportar más de lo que soy en esencia.
En nuestro programa retransmitimos momentos preciosos, como el Oscar a Penélope Cruz, fue muy emocionante. Pero hay muchísimos más…
Me une la necesidad de aferrarme a mi esencia, a la identidad y por supuesto, a mi origen.
Mirar las montañas y estar en silencio.
Ha sido fácil, porque precisamente vivo de manera sencilla.
Las personas auténticas, las ocurrencias más originales, los despistes.. y por supuesto las cosas de mis hijos.
Creo que estaría dedicándome al ámbito del bienestar social, sin duda.