INFLUENTZIA · INFLUENCIA

Javier Eduardo Martínez-Acha Vásquez

El canciller que puso en valor la solidaridad de Panamá con Euskadi

Con una larga trayectoria antes de entrar en política, el ministro de Relaciones Exteriores de Panamá ha situado la cooperación internacional y la diplomacia como ejes principales de su gestión.

Texto: Irene Mireia Vera Pérez

Javier Eduardo Martínez-Acha Vásquez, ministro de Relaciones Exteriores de Panamá. Foto: Cedida

Cuando la Alemania nazi invadió Bélgica en mayo de 1940, el lehendakari José Antonio Agirre se quedó atrapado en territorio ocupado mientras trataba de volver a París, donde había establecido la sede del Gobierno Vasco en el exilio tras la Guerra Civil. Sin embargo, el avance de las tropas alemanas ya era imparable. Perseguido por la Gestapo y por agentes franquistas, Agirre pasó días huyendo entre miles de refugiados obligados a abandonar sus hogares en condiciones extremas. Fue entonces cuando la intervención de Panamá abrió una valiosa vía de escape para el lehendakari. Con un pasaporte falso expedido por Germán Guardia Jaén, cónsul de Panamá en Amberes, a nombre de José Andrés Álvarez Lastra, y tras modificar su aspecto con unas gafas y un bigote, Agirre consiguió permanecer oculto durante meses. Aquella nueva identidad le permitió atravesar el territorio del Tercer Reich sin ser reconocido.

Gracias a la ayuda facilitada por Panamá, Agirre logró atravesar Alemania. En enero de 1941 llegó a Hamburgo y fue recibido por Nicanor Villalaz, embajador panameño en Berlín. Tras reunirse con su familia, que también viajaba con documentación falsa, el lehendakari continuó hasta Suecia y desde allí abandonó el continente europeo rumbo al exilio en América. En Uruguay pudo recuperar públicamente su identidad como lehendakari y lograr el respaldo institucional. Posteriormente se instaló en Nueva York para seguir reorganizando el Gobierno Vasco desde la distancia.

Ochenta y cinco años después, el abogado y diplomático panameño Javier Eduardo Martínez-Acha Vásquez evocó este gesto de solidaridad durante su participación en el Foro Unión Europea-Centroamérica en marzo de 2026. “Panamá sirvió como escudo: brindó identidad y protección a un luchador por la libertad y la democracia de Europa”, subrayó el actual ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, cargo que ejerce desde 2024 en el Gobierno de José Raúl Mulino.

El arraigo vasco de Javier Eduardo Martínez-Acha Vásquez trasciende el ámbito institucional y forma parte también de su historia personal. En 2024 afirmó sentirse orgulloso de ser “hijo de un vasco”. Su padre, Ramón Martínez-Acha, natural de Ortuella, emigró a Panamá en la década de 1950 y contrajo matrimonio con Claudina Vásquez. Junto a su esposa fundó La Casa del Marisco en 1965, uno de los restaurantes más conocidos del país.

En ese entorno familiar nació, el 10 de diciembre de 1963, el ministro Javier Eduardo Martínez-Acha Vásquez. Abogado, economista y experto en derecho institucional, acumula cerca de tres décadas de experiencia en las inversiones, las finanzas y los mercados de valores. En los años previos al inicio de su carrera política ocupó puestos de responsabilidad en el Banco de Iberoamérica, Merrill Lynch Panamá y el Grupo Constructor GICU, donde desempeñó funciones vinculadas a la banca corporativa y privada, la consultoría financiera y la tesorería. Además, fue socio fundador y gerente general de Geneva Asset Management, firma panameña especializada en intermediación financiera internacional.

Bagaje en finanzas y visión global

Es licenciado en Ingeniería Industrial y Ciencias Económicas por la Universidad Texas A&M, una formación que completó con los estudios de Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Latina de Panamá. Asimismo, cursó estudios de posgrado en Leyes Económicas Internacionales, Derecho de los Negocios Internacionales y una maestría en Arbitraje Internacional impartida en la Universidad de Londres.

A pesar de que su trayectoria profesional se desarrolló en el ámbito financiero y empresarial, el ministro también tuvo una corta etapa de participación pública y política. Durante el Gobierno de Martín Torrijos trabajó como secretario del Consejo Nacional de Seguridad y más tarde ocupó la Primera Subsecretaría del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, todo ello antes de situarse al frente de las Relaciones Exteriores de Panamá.

Desde su llegada a la Cancillería, Martínez-Acha Vásquez ha insistido en la necesidad de fortalecer la cooperación entre naciones y preservar los valores democráticos. Bajo este planteamiento, la política exterior del país se ha orientado hacia el refuerzo de las relaciones estratégicas, la atracción de inversores, el impulso de la diplomacia económica, la modernización de los servicios consulares y la firme defensa de la soberanía del Canal de Panamá. Uno de los puntos clave de su discurso ha sido presentar al país centroamericano como un nexo entre regiones y como símbolo de colaboración, de ahí que el canciller será reconocido en los Hitz Sariak-Premios Palabra donde recibirá la distinción a la Influencia.

Un puente de solidaridad

La apuesta por el diálogo y la cooperación internacional conecta con la historia compartida entre Panamá y Euskadi. Décadas después de aquellos acontecimientos, el apoyo panameño al Gobierno Vasco en el exilio recibió un reconocimiento institucional. En 2019, una delegación del Gobierno Vasco se desplazó al país de Centroamérica para agradecer públicamente aquella muestra de solidaridad en el marco de una visita institucional con motivo del partido amistoso entre la Euskal Selekzioa y la selección de Panamá.
Durante el acto se rindió homenaje al diplomático panameño Germán Guardia Jaén, representado en la ceremonia por su hijo, por la labor decisiva que desempeñó en la protección del lehendakari y de las libertades vascas.